top of page

Milagro Guaraní en Marcha

  • Foto del escritor: Canal Vida
    Canal Vida
  • 21 mar
  • 3 Min. de lectura
Paraguay venció 1 a 0 a Chile y se acomoda rumbo al Mundial 2026. De la mano de un Gustavo Alfaro inspirado, que no solo reordenó lo futbolístico sino que renovó la fe y el alma del equipo, la selección albirroja demuestra que con valores, humildad y trabajo se puede soñar en grande.
 
Gustavo Alfaro
Gustavo Alfaro, y su don de la palabra. (Fotografía: Facebook / Selección Paraguaya de Fútbol)

Hace apenas unos meses, Paraguay parecía condenado a otra frustración más en su largo camino hacia un Mundial. Pero en una noche cargada de emoción en Asunción, con estadio lleno y alma plena, la selección venció ayer por 1 a 0 a Chile y se metió en zona de clasificación directa al Mundial 2026. El responsable de esta transformación tiene nombre y apellido: Gustavo Alfaro, un técnico argentino que no solo aportó táctica, sino un liderazgo humano y espiritual.


Alderete
Omar Alderete (3) marcó el único gol del partido que le dio el triunfo a los dirigidos por Gustavo Alfaro. (Fotografía: Facebook / Selección Paraguaya de Fútbol)

"A veces el fútbol es también fe", aseguró in ignoto desconocido en un bar del centro mientras degustaba un vermú. Esa frase toma fuerza ahora, porque desde que "Lechuga" asumió se apoyó en valores profundos, recuperó la confianza del plantel y trajo consigo un mensaje que hoy une a todo el país: creer es posible.

 
Pedro Kriskovich
 
Un equipo con fe, vida y convicción

Alfaro es un convencido de la defensa de la vida desde la concepción y lo manifestó públicamente. En su paso por Boca Juniors y Ecuador ya habló de su respeto por la vida, el trabajo, la familia y la dignidad del ser humano. Hoy, esa visión se refleja en un equipo que no solo juega bien, sino que se entrega con valores y por algo más que una camiseta.


Luego de cada partido los jugadores le agradecen a Dios, dejando en claro que la espiritualidad también juega su partido en este equipo que renace. La selección volvió a ser símbolo de unidad, trabajo colectivo, oración compartida y de un sueño que parecía lejano.


Selección de Paraguay
La selección de Paraguay le agradece a Dios luego del triunfo ante Chile. (Fotografía: Facebook / Selección Paraguaya de Fútbol)
La emoción de un país que volvió a creer

Paraguay no solo ganó en la tabla, ganó en espíritu. Las familias se abrazan, las calles celebran, las iglesias oran. La fe y el fútbol se cruzan, como en tantas otras páginas gloriosas del deporte. Y este 1 a 0 ante Chile, con gol de Omar Alderete, no fue solo un resultado, fue la confirmación de que algo está pasando en el corazón de los paraguayos.


Este equipo no depende solo de figuras ni de esquemas: se sustenta en el alma. En esa convicción de que se puede construir una victoria desde el respeto, el esfuerzo y la confianza. Alfaro no solo cambió una formación, cambió una mentalidad.

 
Casa Betania
 
La clasificación, más cerca que nunca

Con este triunfo, Paraguay se ubica entre los primeros puestos de la tabla, acariciando la clasificación directa a la Copa del Mundo de Estados Unidos, México y Canadá 2026. Aún restan partidos importantes, pero el camino parece más firme que nunca. Alfaro dijo que “lo importante no es cómo empezamos, sino cómo terminamos”. Y todo indica que el final de esta historia puede ser glorioso.

Comments


bottom of page